En el supermercado o en la farmacia encontramos colutorios para prácticamente cualquier necesidad: controlar la placa, cuidar las encías, prevenir la caries, combatir el mal aliento, aliviar la sensibilidad… Ante tanta variedad, es normal preguntarse cuál elegir y, sobre todo, si realmente necesitamos utilizar uno.
La respuesta depende de cada persona. El colutorio puede ser un complemento útil dentro de una rutina de higiene bucodental, pero no es imprescindible para todo el mundo ni debe utilizarse como sustituto del cepillado o de la higiene interdental.
¿Todo el mundo necesita utilizar colutorio?
No necesariamente. Una buena higiene oral se basa principalmente en eliminar la placa mediante el cepillado con pasta dentífrica fluorada y la limpieza de los espacios entre los dientes. El colutorio puede añadirse cuando existe una necesidad concreta o cuando el dentista considera que puede aportar un beneficio adicional.
Por ejemplo, determinados productos pueden utilizarse como apoyo en pacientes con problemas de encías, mientras que otros están formulados para situaciones relacionadas con la caries, la sensibilidad o el control de la halitosis. Por eso, escoger un colutorio únicamente porque aparece anunciado como «completo» o porque promete una boca más limpia no significa necesariamente que sea el producto adecuado para ti.
En pacientes con enfermedad periodontal, además, un colutorio no sustituye el tratamiento periodontal ni el control de la placa mediante medios mecánicos. Puede formar parte de una pauta indicada por el profesional, pero debe entenderse como una ayuda dentro del tratamiento.
¿Qué debemos tener en cuenta al elegirlo?
Lo primero es saber para qué se necesita. No es lo mismo buscar un producto para prevenir la caries que utilizar un antiséptico como parte del tratamiento de una alteración de las encías.
También es importante fijarse en sus principios activos. Algunos colutorios contienen flúor y pueden contribuir a la prevención de la caries. Otros incorporan agentes destinados al control de la placa. Entre estos últimos se encuentra la clorhexidina, que puede resultar muy útil en determinadas situaciones clínicas, pero cuyo uso debe estar pautado y limitado en el tiempo. Un uso prolongado puede provocar tinciones en los dientes, alteraciones del gusto e irritación de las mucosas.
Precauciones importantes con el uso de colutorios
Utilizar más cantidad o durante más tiempo no significa obtener mejores resultados. Especialmente cuando hablamos de colutorios con principios activos de acción antiséptica, es importante respetar la concentración, frecuencia y duración indicadas por el profesional.
Tampoco debemos tragarlos. Y si un colutorio provoca molestias, irritación, cambios persistentes en el gusto u otras reacciones, conviene consultar antes de continuar utilizándolo.
En definitiva, el mejor colutorio no es necesariamente el que tiene más ingredientes ni el que aparece con más frecuencia en publicidad. Es el que responde a una necesidad concreta y se utiliza de la manera adecuada.
En PerioAlcorcón, en Alcorcón, podemos valorar el estado de tus encías y recomendarte las medidas de higiene más adecuadas para tu situación.
Si tienes dudas sobre qué colutorio utilizar o si realmente lo necesitas, pide cita y te ayudaremos a elegir la opción adecuada para tu salud bucodental.

